THEOMAI*

RED DE ESTUDIOS SOBRE SOCIEDAD, NATURALEZA Y DESARROLLO /
 
SOCIETY, NATURE AND DEVELOPMENT STUDIES NETWORK 

    
 

AGENTES PUBLICOS Y PRIVADOS EN LA CONSTRUCCIÓN DE UN DESARROLLO SUSTENTABLE

Tigre : las dos caras de la ciudad global

 

Teresita Nuñez, Silvia Jankilevich, Fernando Brunstein, Alejandro Pelfini

 

UB/ Universidad de Belgrano, Departamento de Investigación, 1998. Publicado como Documento de Trabajo

 

1. INTRODUCCION: El ambiente como generador de beneficios

Este trabajo es producto de una reflexión conjunta de los autores a propósito de una experiencia desarrollada durante 1998, en el Departamento de Investigación de la Universidad de Belgrano, en el marco de un proyecto integral sobre la cuenca del Río Reconquista, que analizó su problemática ambiental y la factibilidad de posibles soluciones no tradicionales a la misma. Como fruto del aprendizaje realizado durante la citada experiencia, el presente ensayo considera las nuevas prácticas que comenzaron a desarrollarse, de manera articulada entre agentes públicos y privados, las que se traducen en acciones transformadoras del territorio. La reflexión está centrada en el Municipio de Tigre, ubicado en la baja cuenca del Río Reconquista, uno de los principales afluentes del Río de la Plata, que atraviesa al Gran Buenos Aires (GBA). El citado municipio está localizado en el extremo noroeste del GBA, el núcleo urbano más importante de Argentina, situado a unos 30 km del área central metropolitana, ubicada en la Ciudad de Buenos Aires.

En el Tigre, confluyen singulares características naturales y alta accesibilidad, tanto a la citada área central, como a las zonas residenciales de mayores ingresos del aglomerado. Estos factores han permitido que Tigre jugara, en diversos momentos de los dos últimos siglos, variados papeles: portuario, de abastecimiento fruti-hortícola, industrial, turístico-recreativo finisemanal, pero sólo recientemente, ha devenido en centro de importantes actividades residenciales de carácter permanente de sectores sociales medio-altos y altos. Si bien, la importante limitación impuesta por su vulnerabilidad a las inundaciones, en virtud de su escasa altimetría sobre el nivel del mar, no ha sido solucionada integralmente, al parecer, otras variables estarían prevaleciendo en la determinación de su actual desarrollo. Las mismas se podrían ligar a las crecientes preferencias por parte de los habitantes urbanos por este especial medio natural y las mejoras en la accesibilidad vial, determinando, así, la creciente valorización de este particular paisaje ribereño.

El Tigre es un municipio conformado por una porción continental (147 km2) y otra insular (221 km2), correspondiendo esta última zona al Delta Bonaerense del Río Paraná. Este territorio isleño, en su conjunto, constituye el ecosistema subtropical más austral del continente. El municipio de Tigre, uno de los más antiguos de la Aglomeración, ha nacido y se ha desarrollado en torno a un conjunto de factores que otorgan a este sitio geográfico un carácter distintivo. Esta peculiaridad está dada por ser el punto de contacto entre el citado Delta y el área urbanizada del NO del GBA, el brazo donde residen los habitantes más tradicionales y de mayor poder adquisitivo del aglomerado y, al mismo tiempo, punto de articulación con los puertos naturales de la cuenca baja del Río de la Reconquista.

La mayor parte de los actuales residentes de Tigre, que se estima en unos 300.000 (260.000 según datos del censo demográfico de 1991) habitan en la porción continental, sin embargo, gran parte de ellos se hallan ligados a las actividades productivas y de servicios, antes mencionadas, que se localizan, principalmente, en la porción insular.

El interés del caso examinado reside en el carácter particular que ha ido adquiriendo, a lo largo de los años 90, como municipio protagonista de un extraordinario boom inmobiliario, basado en la creación de barrios cerrados asociados a la práctica de deportes náuticos en un ambiente poco intervenido. El fenómeno ha significado el despliegue de cambios territoriales inéditos de producción de suelo urbano, principalmente, la ocupación intensiva del valle fluvial del Río Luján. Estos nuevos desarrollos urbanos están surgiendo mediante prácticas, hasta el momento no habituales, de gestión urbana en las que confluyen intereses públicos y privados y, que se definen en este trabajo como estrategias informales.

Las nuevas prácticas arriba aludidas, están relacionadas con una dinamización de los procesos socio-económicos del ámbito local y con la confluencia de intereses entre los agentes claves. Este nuevo cuadro se produce en un contexto socio-económico de profundas transformaciones a nivel global -debidas a la conjunción de los procesos causales que a continuación se detallan-, y que colocan a la escala local como un ámbito privilegiado de actuación: (1)

  • la reestructuración socio-económica propia del capitalismo globalizado coloca al capital privado en una posición de centralidad respecto de cualquier tipo de marco regulatorio público, proceso que también se traduce en el crecimiento de nuevos modelos de producción y consumo, y en las inversiones centradas en el sector financiero y de los servicios;
  • la crisis del Estado de Bienestar que obliga al sector público a encarar una reforma fundamental de sus estructuras que lo conducen a una reducción de sus atribuciones y de su capacidad real de gestión, lo que produce un retraimiento y un debilitamiento de las instituciones nacionales de gestión centralizada a favor de los bloques económicos a nivel global y del ámbito municipal a escala local y; por último,
  • la creciente importancia alcanzada por los nuevos modelos de gestión urbana y regional basados en el paradigma de la planificación estratégica, tienden a asociar lo público (local) con lo privado (global-local) en el marco de una competencia entre las mismas ciudades a nivel regional.

La desestructuración del aparato institucional y la redefinición del ámbito en que desarrolla sus actividades y decisiones de ordenamiento da lugar a diferentes estrategias de intervención de los agentes, así como a distintas articulaciones de lo público y lo privado.(2) En otras palabras, se produce un debilitamiento del marco y de las normas de actuación en el ámbito urbano, que en muchos casos, habrá de dar lugar a formas alternativas de gestión del territorio y a negociaciones entre los actores responsables de la administración de los recursos. Esta perspectiva, no suficientemente explorada en la investigación urbana en Argentina, abre un campo alternativo a las estrategias tradicionales de gestión del territorio, que calificaremos como estrategias informales (3) .

En el proceso de producción de suelo urbano en el territorio del Partido de Tigre (4) (valorización, transformación, crecimiento del medio construido) se evidencia como resultado de las nuevas prácticas arriba mencionadas, una relación de creciente complicidad entre:

  • las actividades dinamizadoras del ámbito local y valorizadoras de sus recursos tradicionales, y
  • las instituciones municipales y provinciales que poseen atribuciones legítimas sobre ese territorio.

Esta complicidad se articula --según los casos-- en forma más o menos conflictiva con el ambiente. Los objetivos e intereses de los agentes públicos del ámbito local y las empresas privadas de distintos sectores productivos, tienden a converger en este caso. La producción de suelo urbano está basada en discursos que presentan al interés de los agentes privados como si éstos implicaran beneficios equivalentes para el conjunto de la población local.

Un discurso basado -en el caso de los privados- en la valorización del ambiente a través de la creación de paisaje y de la recuperación de tierras bajas, y un discurso –desde los funcionarios públicos-, fundado en la ventajas de desarrollo que representarían las inversiones y las oportunidades de trabajo.

Más allá de las diferentes lógicas (5) que orientan la acción de los agentes, ambos están considerando al territorio, y en particular al suelo como una unidad productiva que proporciona beneficios. En el caso de las empresas presentes en el área, beneficios directos por venta de suelo urbano para la construcción de nuevos barrios de demanda selectiva, la radicación de industrias y establecimientos de servicios, y en el caso del municipio y los entes provinciales, beneficios indirectos como mayores tasas e impuestos inmobiliarios generados a partir de la creación y valorización de suelo urbano.

En el municipio de Tigre se manifiesta, especialmente, la rapidez con que adaptó sus respuestas frente a los cambios estructurales representados en este caso por la expansión tanto residencial como de los servicios para esparcimiento y ocio, con el fin de articularse ventajosamente con las oportunidades de crecimiento y competitividad que presenta el nuevo contexto global. Las inversiones y obras realizadas en el Tigre lo reincorporan en el imaginario colectivo, actualizando su rol de polo de atracción turístico. Este posicionamiento está basado en el atractivo de sus recursos naturales, ríos, flora y fauna que conforman un paisaje distintivo, que si bien en algunos casos está algo deteriorado, no deja de representar una ventaja comparativa y un elemento de identificación primordial en la presentación de la zona. En el presente, se suma al paisaje natural la ampliación y mejoramiento de la red de vinculación con la Capital Federal y con el eje productivo que representa el área circundante al Acceso Norte.

Ante esta coyuntura, este trabajo propone indagar el modo en que esta articulación novedosa se relaciona con el ambiente y con el desarrollo sustentable en el sentido estricto (6) , evaluando los efectos de esta dinamización y confluencia de intereses basados en un aprovechamiento recíproco con el ambiente. En esta situación el ambiente no sólo se trata de un soporte que absorbe y neutraliza los aspectos negativos de los procesos socio-económicos, sino que también representa un generador directo de beneficios que distingue al Tigre de otros distritos, valorizando y contribuyendo en la dinamización registrada.

Por ello, el logro de un desarrollo sustentable resultaría para El Tigre una meta o necesidad primordial, en la medida que posibilitaría la reproducción ampliada y a largo plazo de estos beneficios. En este sentido, nuestro interés se dirige justamente a evaluar el nivel de concreción de estas posibles articulaciones en la construcción de un desarrollo sustentable (7) , analizando la relación entre un aumento de la competitividad y la productividad con los requerimientos de equidad social y preservación del medio ambiente.

Destacando el carácter inherentemente holístico y complejo de la dimensión ambiental que, intrínsecamente, implica múltiples y variadas interacciones entre la naturaleza y la vida social (8) , intentamos poner en evidencia, en nuestro caso de estudio, los aspectos fundamentales en que se traducen estas relaciones. El análisis de estos aspectos comprende: las actividades dinamizadoras y los recursos en los cuales se asientan; la gestión publica, los intereses de las empresas privadas y la lógica en la cual confluyen; la diversidad de actores sociales en la escena local, sus intereses, valores e intencionalidades.

En el escenario de nuestro estudio, el problema de la degradación del ambiente sólo será considerada como una consecuencia no prevista o no tenida en cuenta de la intervención que realizan los actores e instituciones involucradas en el proceso.

 

2. METODOS Y TECNICAS: El análisis de campos, actores y estrategias

Los distintos actores políticos, administradores, técnicos, científicos y la población tienen de hecho lenguajes diferentes e intereses divergentes, esta situación plantea una dificultad no sólo en los mismos procesos de gestión, sino también en la tarea de investigación. Cada categoría de actores comparten sistemas de valores, pautas culturales y modos de ver la realidad que será necesario tener en cuenta en el análisis y, deberán compatibilizarse en el proceso de gestión. Ante estas dificultades se debe encarar una metodología tendiente a la reducción de la complejidad ordenando esta multiplicidad de intereses y actividades en el marco de campos específicos de actividad.

El abordaje a partir de los diferentes campos de actividad, asociados al accionar de actores concretos, permite superar el análisis estático basado en la construcción de indicadores socio-económicos sólo orientados a identificar zonas homogéneas, introduciendo el aspecto dinámico de la actuación de los actores responsables de producir la ciudad.

Considerando al espacio social como un escenario de articulación de actores, pueden delimitarse en él diversos campos de actividad específicos de acuerdo al recurso particular que se pone en juego. La participación en un campo supone la posesión de determinadas competencias imprescindibles para desenvolverse en el mismo y la utilización de un determinado capital simbólico y/o económico necesario para disputar la posesión de los recursos. (9) En cada campo de actividad se desenvuelve el accionar de los actores, sus representaciones e intereses y circula el capital económico y simbólico. En el marco de las relaciones de fuerza que caracterizan a cada campo los actores (que pueden ser un individuo, un grupo o una organización o institución de cualquier tipo) intervienen poniendo en juego sus competencias y capital desarrollando las estrategias que consideran más adecuadas para lograr el aprovechamiento y disposición del recurso en cuestión, estrategias que pueden resultar más o menos informales de acuerdo a su previsibilidad, repetición de una tradición y transparencia.

En el caso de Tigre pueden distinguirse diferentes campos de actividad en los cuales se pone de manifiesto la interrelación entre lo social y lo territorial, a saber: el campo residencial, el productivo, el recreativo-deportivo y el turístico (10) ; pero es el primero el que adquiere una mayor relevancia y el que concentra nuestro actual interés.

Las transformaciones estructurales ligadas a los efectos de la globalización y la reestructuración económica, dinamizan la participación de los actores o "jugadores" dentro de los diferentes campos de actividad, los cuales modifican su conformación e introducen transformaciones en la estructura urbana. Desde esta perspectiva es que en el análisis de las estrategias informales de gestión urbana que nos proponemos realizar en Tigre, resulta crucial, tanto la identificación de objetivos de cada grupo de actores, como las competencias y el capital de que disponen estos últimos para alcanzar y valorizar los recursos que están en juego, en función de proponer estrategias alternativas. Esto nos permitirá reconocer a los actores principales en el campo considerado, pero también a aquellos agentes que, o bien no disponen de las competencias adecuadas para ejercer una transformación, o bien tienen escasa capacidad de acción.

Teniendo en cuenta las características del caso de estudio, esta metodología se ocupa de describir las tendencias del contexto del problema, es decir, el escenario donde se inscribe el campo y la interrelación de los distintos actores (en un campo de conflicto específico) distinguiendo los siguientes pasos necesarios (11) :

1. Descripción de las actividades del campo de articulación entre actores y el particular aprovechamiento de los recursos que utilizan. En nuestro caso nos centraremos en el campo residencial (Punto 3.1)

2. Identificación de actores e instituciones externos al campo analizado que constituyen el escenario en que el campo se desenvuelve (Punto 3.2).

3. Identificación de las competencias y capital que poseen los actores internos en el campo propiamente dicho, entendidas como conocimientos y capacidades de acción que ellos manejan teniendo en cuenta su naturaleza pública o privada (Puntos 3.3. y 3.4).

4. Formulación de un diagnóstico de la situación del campo y los actores intervinientes en el mismo, en cuanto a la situación de las relaciones de fuerza y las estrategias desarrolladas por los involucrados, así como de las tendencias probables de conformación a mediano plazo.

 

3. RESULTADOS

3.1. El análisis del campo residencial y las intervenciones ambientales

En primer lugar, describiremos algunos condicionantes geográficos y demográficos sobre los que se articula la actividad del campo residencial. La estructura territorial y socioeconómica del partido es propia de una zona de borde en el Area Metropolitana (AMBA) de transición y registra como tal un elevado ritmo de crecimiento demográfico. Entre las décadas del ´70 y el ´80, este alcanza el 35% superando a la media del conjunto del AMBA (27%);decreciendo al 25% en el período que va de la década del 80 al 91.

La evolución del área se produce en un doble sentido: aumento de la densidad de los centros existentes e incorporación de tierras al uso urbano. Mientras que en 1991 Tigre tenía algo más de 250.000 habitantes, se prevé que en el año 2000 Tigre tendrá unos 500.000, participando así de un crecimiento intenso en un área, que hasta el presente, es de baja densidad urbana.

La tendencia al crecimiento poblacional y su consecuencia en el desarrollo de la actividad en el sector residencial, se articula con la creciente demanda de tierra urbana registrada a partir de la década del 90 para la construcción de núcleos residenciales destinada a sectores de medios y altos recursos. Este fenómeno que se produce como consecuencia de la descentralizacón de actividades en el Área Metropolitana, la presencia de ofertas residenciales y de empleo fuera del área central genera un movimiento centrífugo de actividades hacia los bordes de ésta, privilegiando las condiciones de accesibilidad del transporte automotor individual. En este proceso de relocalización se destacan los asentamientos residenciales en barrios cerrados que tienden a producir una fragmentación en una trama extensa y diversa de baja densidad, en la cual se vuelven difusos los límites entre lo urbano y lo rural, lo productivo y lo residencial, y se van intercalando diferentes niveles de calidad habitacional.

Este proceso de expansión en diversas áreas del Conurbano, del cual Tigre es solo un ejemplo implica toda una variada gama de inversores y emprendimientos no reductibles al campo residencial pero estrechamente ligados a él (accesos viales, educación privada en todos los niveles, supermercados, cementerios privados, agencias de publicidad, medios gráficos de circulación periódica, servicios de crédito bancario y otros servicios comerciales en general) que contribuyen directamente a un proceso creciente de valorización territorial. De este modo, generan un nuevo contexto orientado a la producción de suelo urbano para desarrollar la actividad de diseño, construcción y comercialización de residencias para sectores de medianos y altos recursos. La actividad en este sector, medida a través de la industria de la construcción, seguramente generará impactos positivos a nivel local, como, por ejemplo, cierta dinamización del empleo en el sector de la construcción y en los servicios y rubros asociados a la misma.(12) El auge de esta actividad se ve reforzado, particularmente, en el partido de Tigre por cierto dinamismo que se observa en el campo recreativo y turístico en el cual se registran inversiones del sector privado, como así también del sector público, las cuales acompañan el desarrollo residencial apuntando a un objetivo implícito en las autoridades municipales, la atracción de inversiones para promover el crecimiento y mejorar la imagen del partido.(13) .

En la zona confluyen dos tendencias fundamentales de desarrollo residencial que concentran el interés de los inversionistas en los últimos años: la de la Franja Costera del Río de la Plata que comienza en Puerto Madero y sigue a través de la Costanera Norte hacia San Isidro, San Fernando y Tigre, y, también la de las áreas periurbanas de la zona norte del AMBA centradas en los clubes de campo y barrios cerrados. La zona del Tigre se destaca como uno de los puntos focales de estas tendencias debido al distintivo soporte ambiental que la define: el entorno natural y paisajístico que constituye la ultima porción del Delta, el cual se constituye en una importante ventaja comparativa frente a otros distritos.

Entre las obras recientes más relevantes pueden mencionarse los barrios privados en la zona de Rincón de Milberg; las torres de Marinas Golf (en ejecución); el futuro casino; el centro cultural en el Tigre Hotel (en ejecución), la remodelación del Paseo Victorica (terminado); el puente sobre el río Luján , la ruta interisleña; y el Tren y Parque de la Costa.(terminado).

Además, las condiciones de accesibilidad mejoraron notablemente gracias a la ampliación del Acceso Norte y la apertura del Tren de la Costa (destinado al usos turístico-recreativo durante los fines de semana y al desplazamiento de público hacia el centro); a la que se suman la tradicional oferta del ex-ferrocarril Mitre que comunica el centro de TIGRE con Retiro en unos 50 minutos.

En este marco se desarrolla la actual expansión residencial de Tigre, que a diferencia de la ocurrida en décadas anteriores, se caracteriza por los siguientes aspectos:

-su oferta esta destinada a sectores de alto poder adquisitivo, si bien no resulta tan restringida como la de los clubes de campo, sino que se integra también a un público joven de los estratos medios mas favorecidos.

-se trata de emprendimientos destinados fundamentalmente a la residencia permanente y no a la segunda residencia, gracias a las facilidades de acceso y a la oferta de servicos comerciales y educativos que tiende a ampliarse en la zona.

- los emprendimientos ofrecen seguridad privada, ante la creciente inseguridad que afecta al AMBA, debilitando la valorización de las propiedades que se encuentran en zonas abiertas y desprotegidas.

- los barrios cerrados no se basan en la participación propietaria de áreas comunes para uso deportivo, sino que éstas actividades se canalizan en forma individual en el exterior de los mismos (remo y navegación fundamentalmente).

El conjunto de transformaciones en el campo residencial contribuye a generar una estructura urbana particularmente fragmentaria lo que implica un cambio en la valorización del suelo urbano, que dificultará el acceso a la misma por parte de los sectores de bajos recursos(14) , provocando fenómenos de expulsión de población o bien de relocalización dentro del partido. De esta manera, la valorización que se genera a través de las intervenciones urbanas tienden a la concentración de categorías socio-económicas homogéneas en el marco de una creciente polarización social, en detrimento de un desarrollo urbano integrado del partido.

Por último, las tendencias de marcado crecimiento demográfico, económico, edilicio y turístico provocaran una presión progresiva y sostenida durante los próximos años sobre los recursos de agua, subterránea y superficial; además, la zona del partido de Tigre se encuentra por otra parte en un área donde los cursos de agua subterránea están salinizados y los superficiales contaminados. Asimismo, gran parte del suelo disponible presenta problemas para la urbanización por dificultades de manejo hidráulico.

La ausencia de regulaciones en cuanto a la expansión del negocio inmobiliario y, por otra parte, la política de privatización de las empresas estatales, circunscriben la provisión de infraestructura de servicios al ámbito privado. Las bajas densidades en la zona hacen que sea antieconómica la provisión de agua por red, para la empresa prestadora del servicio.(15)

 

3.2. El escenario de articulación

El escenario de articulación de actores ( ver Grafico 1) en el cual se inscribe el campo residencial estructura un conjunto de relaciones en función de un objetivo: la producción de suelo apto para el desarrollo de barrios de demanda selectiva.

La confluencia de intereses entre diferentes actores permite visualizar la particular estrategia de transformación que se está desarrollando en el campo residencial de Tigre, para la que se ponen en marcha ciertas lógicas de acción. Los actores que se se posicionan en este escenario tienen diferentes grados de articulación con el campo residencial local; en este sentido los podemos considerar en un contínuo que va desde la posición más ligada a la dinámica global (externos) hasta la mas próxima al campo residencial local (internos).

  • Organismos internacionales de financiamiento de obras públicas

Algunos organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) financian obras destinadas al saneamiento y descontaminación de cursos de agua en la cuenca del Río Reconquista. Algunas de estas obras afectan a la cuenca baja en el partido de Tigre donde se registra el desarrollo residencial objeto de nuestro análisis. Este organismo financia las obras que realiza y administra la Unidad Ejecutora del Río Reconquista (UNIREC). Otro proyecto que financiaría el Banco Mundial es la construcción del puente sobre el río Luján que conectaría el partido con las islas del Delta.

  • Organismos nacionales de crédito, entidades financieras, bancos.

Los organismos crédito se integran al circuito de diseño, construcción y comercialización de dos maneras: por un lado, como entes de financiación de las empresas, y por otro, con la amplia oferta de créditos, participando de la estrategia de venta de los promotores inmobiliarios.

  • Estudios y consultoras.

Los profesionales, estudios y consultoras que se desempeñan en forma independiente, ven en este escenario un campo fértil de actuación. Su objetivo y lógica de acción se relaciona con la necesidad de dar respuesta a las necesidades de las empresas y/o promotores inmobiliarios con intereses en la zona. Sus valoraciones respecto del diseño de estos emprendimientos son coincidentes con los argumentos de venta de la inmobiliarias o bien quedarán fuera del escenario de transformación.

  • Secretaría de Política Ambiental de la Provincia de Buenos Aires

De reciente creación en el ámbito de la Provincia de Buenos Aires, su acción tiene alcance local a través de la Dirección de Impacto Ambiental, cuyas competencias, que por el momento se centran preponderantemente en la actividad industrial, se harán extensivas al estudio y evaluación de impacto de los barrios cerrados.

  • Unirec

Esta institución dependiente del Ministerio de Obras Públicas de la Provincia de Buenos Aires, está a cargo del Proyecto de Saneamiento Ambiental del Río Reconquista. Entre las principales obras contempladas por el proyecto están las canalizaciones y terraplenamientos correspondientes al control de las inundaciones, destinadas no sólo al mejoramiento de las condiciones de vida de la población de la cuenca sino también a la reducción de una serie de impactos ambientales negativos como: inundaciones con aguas contaminadas, desbordes de fosas sépticas y contaminación de suelos y acuíferos de la región. Bajo su jurisdicción se encuentra la cuenca baja del Río Reconquista de la cual forma parte el partido de Tigre.

  • Aguas Argentinas

Aguas Argentinas presenta la lógica propia de toda empresa privada, cuyo objetivo es la provisión de agua potable maximizando sus beneficios. No registra proyectos que en el corto plazo beneficien a la zona en que se manifiesta el desarrollo residencial. En la lógica de esta empresa de servicios, el desarrollo y la demanda potencial de agua que deviene de la gran cantidad de barrios en proyecto y construcción no generaría beneficios en el corto plazo. Esto responde a que las bajas densidades que se observan en el momento actual, hacen antieconómico un plan de inversiones en el área.

  • Ministerio de Obras Públicas (Prov. de Buenos Aires):

Este Ministerio, a través de la Secretaría de Tierras y Urbanismo controla el uso y división de la Tierra en la Provincia de Buenos Aires, por lo cual todos los proyectos, obras y zonificaciones de uso, deben ser controlados por este organismo provincial. El contralor y la aprobación de zonificaciones, planes y proyectos vuelve legítimas las propuestas que surgen del nivel municipal.

  • Ministerio de Gobierno: Secretaría de Asuntos Municipales

Esta Secretaría fiscaliza las normativas y zonificaciones de los municipios, controlando un aspecto estratégico como es la normativa especial referente a los barrios cerrados. La importancia que fue tomando esta temática se evidencia en la voluntad del gobierno provincial desplazar del ámbito de la Secretaría de Tierras y Urbanismo la competencia sobre el uso del suelo y, en particular, la fiscalización sobre los nuevos barrios cerrados.

A continuación veremos el modo en que el agente municipal del distrito resulta el principal articulador de intereses y demandas, entre organismos públicos provinciales -que ejercen el contralor de las normas, ya se trate del uso del suelo o de la habilitación de un barrio- y entidades privadas en general -empresas constructoras, agentes inmobiliarios o consultoras-. Esta condición de articulador le confiere un mayor poder entre el conjunto de actores intervinientes en el campo residencial.

 

3.3. La estrategia de producción de suelo urbano.

Los actores internos son aquellos que detentan la competencia y capacidad de acción necesarias para el cumplimiento del objetivo central en el campo. Los mismos, en consecuencia, provienen provienen de diferentes niveles institucionales relacionados tanto con ámbitos de carácter público como privado. Las competencias, conocimientos y capacidades de acción, que los actores manejan definen distintas situaciones de poder o de influencia en el escenario de referencia. Es a través de las éstas que puede medirse la capacidad de transformación que tienen los actores en un campo determinado y pueden categorizarse los mismos; es decir, que los actores realmente competentes son los que están en condiciones concretas de disputar un recurso en juego. En este caso, el agente municipal se considera un actor competente, mientras que la población local permanece en una posición secundaria en el campo de acción; pues la estrategia de transformación planteada en el partido, en coincidencia con las premisas inmobiliarias, va dirigida a una población de nivel socio-económico superior a la media local.

Antes de pasar a considerar la estructuración actual del campo residencial en el Tigre, haremos referencia a la tradicional conformación del mismo, lo cual nos permitirá tanto destacar sus características novedosas, como los rasgos de continuidad que mantiene. Sintéticamente, el análisis del campo residencial se centrará en la articulación de dos actores fundamentales: el mercado inmobiliario y el agente municipal. El primero regulando la oferta y demanda de la valorización del suelo, en un distrito que estaba centrado en propiedades de residencia secundaria en el Delta, y de algunas de mayor valor monetario en la zona central. El segundo, por su parte, se limitaba a aplicar las normativas y exigencias propuestas desde los organismos de la gobernación provincial, concentrándose en la atracción de asentamientos industriales, no teniendo en consideración la actividad residencial que no parecía ofrecer grandes perspectivas de expansión.

Actualmente han crecido en número y en capacidad de intervención los actores que conforman el mercado inmobiliario, quienes disputan un recurso escaso como es el suelo y en menor medida el agua. Los objetivos e intereses se orientan a los emprendimientos inmobiliarios los cuales generan una serie de beneficios que pueden medirse en el plano económico y simbólico. El uso, la apropiación y la valorización de ese recurso esta sujeto al despliegue de las diferentes capacidades de acción. En este sentido, los actores competentes que pueden ejercer mayor influencia en la escena local durante la coyuntura actual son los siguientes:

El municipio dispone de su capacidad de veto sobre el uso del suelo a través de la utilización de la normativa. Lo que impulsa la estrategia municipal de modificación de usos del suelo -desde la Dirección de Obras Particulares-, ampliando su capacidad de acción frente a otros municipios en condiciones de ofrecer tierras, es la ventaja comparativa que representa su marco natural, si bien no todo el territorio está disponible para uso urbano -debido a que en su mayor parte pertenece a una planicie de inundación.

En consecuencia, la competencia sobre los usos del suelo y la posibilidad de modificar la norma, son un instrumento que hace posible la apropiación y valorización del territorio asociada a la capacidad de algunos agentes privados de incorporar capital y trabajo para transformar la tierra en urbanizable

Pero más allá de esta capacidad técnica existe una intencionalidad política que avala esta estrategia: la posición del intendente, quien desde 1983 representa a una agrupación independiente denominada Acción Comunal del Partido de Tigre, que promueve un tipo de desarrollo basado en la asociación con los privados y en las tendencias globales de asentamiento residencial y de turismo.(16)

La presencia de inversores en una zona que por años estuvo olvidada representaba una oportunidad para el municipio que reacomodó sus estrategias y las articuló a los intereses de los primeros en busca de beneficios mutuos, compartiendo así el objetivo del alcanzar un desarrollo residencial a través de la oferta de tierra para la construcción de nuevas urbanizaciones. El ámbito público responde con obras de embellecimiento como el Paseo Victorica con el objeto de cambiar la "imagen" degradada del partido. Esta lógica se integra con la intencionalidad de cambiar, a través de las nuevas urbanizaciones, el perfil socio-económico tradicional del Tigre.

La competencia y capacidad de acción de los inversores y de las empresas constructoras es amplia por disponer del capital para la generación de proyectos inmobiliarios. La presencia y el impacto de los inversores tiene también repercusiones en la economía local, pues proporcionan puestos de trabajo en el sector de la construcción y afines, y en servicios domésticos a largo plazo. El suelo se transforma en un recurso valioso cuando es producido con la incorporación de trabajo y capital, como en los casos en que las empresas recuperan terrenos inundables para uso urbano (como por ejemplo: DYOPSA y Marinas Golf); como también en el caso en que se realiza la provisión de infraestructura.

La importancia que van asumiendo estos actores se traduce en el desempeño de funciones de gestión y planificación urbana paralelas a las realizadas por el municipio. En el caso de la empresa DYOPSA a cargo del mega-emprendimiento Nordelta, la misma se encarga de controlar el cumplimiento de permisos municipales y de construir consensos junto a otros inversores vecinos, para luego trasladar estas demandas al ámbito municipal exigiendo la sanción y/o cumplimiento de ordenanzas y decretos.(17) Esto se ejemplifica en numerosos proyectos y realizaciones tales como el mejoramiento de la red de accesos entre Benavídez y Bancalari (desde el Acceso Norte), la exigencia del cumplimiento de las disposiciones en cuanto a la norma de no construír en los perímetros de los barrios cerrados, la vigilancia privada para evitar las ocupaciones ilegales y el desvío del Arroyo Claro, entre los más salientes.

Las inmobiliarias ejercen su capacidad de venta como principal competencia: dada una demanda para este tipo de emprendimientos que se circunscribe a un sector de medianos y altos recursos, la estrategia de venta utiliza la potencialidad paisajística y natural del territorio en que se asientan los emprendimientos, por la cual, la forestación, la mayor proporción de espacios verdes y el río pasan a ser signos icónicos que transmiten lo "ecológico" reduciéndolo a un valor de venta. Estos íconos denotan una imagen evocativa de la naturaleza, y no implican una comprensión y un respeto por sus ritmos, ciclos y leyes de comportamiento. Este reduccionismo se basa en una adecuación al paisaje deseado por los demandantes que responden a un estilo de vida asociado a un escenario que si bien está construído transmite una sensación de naturaleza. Esta valorización del paisaje, va unida a ciertas imágenes que provienen de otras geografías, ya que son propias de la cultura global y las imágenes y estilos de vida que esta promueve. Los inversores encontraron en Tigre un soporte natural y paisajístico que podía explotarse como valor-signo de lo ecológico y en el área metropolitana un sector social que podía ajustarse a sus representaciones del mundo global.

 

3.4. Al margen de la estrategia

En el caso de la comunidad local tenemos un caso diferente a los interiores, quizás más complejo y heterogéneo, ya que aparece como un actor externo al escenario, pues por el momento no participa de ninguna de las estrategias que en muchos casos comparten el resto de los actores.

El capital fundamental del que disponen como actor es el de la legitimidad, es decir, la propiedad la validar al desempeño de los que ejercen el poder -los gobernantes- dentro de un escenario democrático(18) . La legitimidad se renueva a partir de los mecanismos formales de representación (elecciones periódicas y transparentes, instituciones legislativas deliberativas). Sin embargo, esta competencia resulta relativamente débil en cuanto a su posibilidad de implementación rápida y reactiva, aplicándose más bien en el largo plazo.

Entre la población de Tigre podríamos destacar tres niveles fundamentales de acuerdo a su grado de representación y actividad: la sociedad civil nucleada en organizaciones no gubernamentales de diverso tipo, el vecino-ciudadano medio y la población marginal del Delta.

Entre las primeras se destaca -dentro de los problemas urbano-ambientales- el caso de la Fundación Pro-Tigre y Cuenca del Plata que han enfrentado a la la UNIREC , objetando varios de los propósitos del proyecto de saneamiento y control de inundaciones.(19) Si bien reconocen ciertos beneficios que pudieran resultar del desarrollo inmobiliario afirman asimismo la necesidad de controles y la necesidad de un plan de desarrollo integral del partido.

La población en general sólo manifiesta ciertas reticencias respecto al destino final de los beneficios generados en ese ámbito; es decir, si los efectos de esta transformación se traducirán en un mejoramiento de las condiciones de vida del conjunto de la población, o profundizarán la tendencia a la polarización social, el desempleo, los problemas de tránsito y el deterioro ambiental. En cuanto a este último punto, las percepciones de los vecinos se centran en las implicancias que la contaminación acarrea para la salud, el problema de la basura y de los congestionamientos durante los fines de semana. La degradación del Reconquista provoca una disminución de la actividad de las guarderías náuticas, pero en ningún caso es destacado como el problema clave de la zona. Las opiniones coinciden en señalar el aspecto desagradable que ocasiona, pero que se constituye ya en algo normal para el habitante del lugar, aunque este hecho negativo no parece obstaculizar la percepción positiva respecto de las transformaciones que se están produciendo. La población local de zonas marginales es la más afectada por los movimientos de tierra que corresponden a las obras de los barrios cerrados pues al modificar el nivel del terreno, las zonas más pobres quedan por debajo de la cota del asfalto y a riesgo de las inundaciones.

Por su parte, la población isleña perteneciente a la sección del Delta , se encuentra en una situación de marcada la debilidad para canalizar sus demandas y para representar sus intereses pues debido a su escasa población (4.000 habitantes) no cuentan con los mínimos votos para obtener un representante en el Concejo Deliberante.Por esta razón tampoco, resultan beneficiados por políticas asistencialistas clientelares en la medida en que no constituyen un factor electoral relevante.

De esta manera, la comunidad local se constituye en un actor relevante y decisivo sólo en un plano potencial, y se reduce a los mecanismos coyunturales de la acción de protesta directa articuladas por las ONG´s. Sin embargo, en el mediano y largo plazo su competencia puede resultar implacable debido a su capacidad de veto ante las limitaciones que plantea un modelo de desarrollo urbano como el que se está implementando. Consideramos que esta potencialidad conflictiva se asienta sobre todo en el vecino medio mediante el "castigo" electoral, pues los pobres estructurales se encuentran contenidos eficazmente por mecanismos clientelísticos de atención.

 

4. DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

Efectos y límites de la competitividad: las dos caras de la ciudad global

En la relación que establece el campo residencial de Tigre con el sistema natural que lo distingue y sirve de soporte, hemos relevado una serie de coincidencias y complicidades que revelan los valores e intereses que ponen en juego los agentes con capacidad de transformación del territorio en función de un objetivo: la producción de suelo urbano. Esta misma confluencia de intereses y valoraciones se articula en una estrategia informal de transformación que caracteriza a la situación actual de Tigre. Desde un punto de vista operativo, esta estrategia informal de asociación entre los agentes públicos y privados permite posicionar al distrito competitivamente frente a sus pares del Conurbano en un momento en que sigue creciendo la demanda para los emprendimientos residenciales de barrios cerrados; renovando e incrementando, de este modo, su oferta de suelo disponiendo de la normativa respecto del uso del mismo. Por lo tanto, esta estrategia informal implica una adaptación de parte del agente municipal a la actual coyuntura de transformaciones estructurales que permiten maximizar los beneficios para ambos agentes.

Esta adecuación de la lógica del municipio a las tendencias marcadas por los inversores privados, no resulta del todo simétrica, sino más bien subordinada: el ejercicio de las tradicionales tareas de gestión y planificación urbana es detentado progresivamente por los mismos agentes privados. La responsabilidad de la gestión de infraestructura vial y de servicios y la negociación con otras entidades (empresas, asociaciones vecinales, clubes, etc.) que pudieran verse beneficiadas es realizada en muchos casos por las mismas empresas (fundamentalmente pudimos observar el caso de DYOPSA) en forma directa y sin intervención del agente público el cual lo haría sólo en última instancia en el caso de que las partes lleguen a un acuerdo y con el objeto de avalar la gestión realizada.

Esta estrategia informal se fortalece gracias a representaciones y valoraciones comunes que permiten legitimarla y que le otorgan un estilo y un carácter distintivo. Desde el punto de vista de los actores involucrados (públicos, privados, soc. civil en general) los negocios inmobiliarios se están desarrollando sin aparentes conflictos con la naturaleza. Como vimos, las representaciones que los agentes construyen respecto de lo ambiental tienden a considerarlo a partir de lo que denominamos como valor-signo de lo ecológico; esto es, una categoría que destaca el potencial paisajístico y de interacción concreta con la naturaleza en que se asienta (cercanía con el Delta, constitución de pequeñas reservas aprovechando relictos).

En este sentido se plantea la siguiente paradoja: la coincidencia entre un desarrollo inmobiliario de demanda selectiva, junto a un ambiente supuestamente degradado, sujeto al riesgo de contaminación e inundación. Buena parte de los negocios se llevan a cabo gracias a esta posibilidad de utilización del soporte natural, que al ser mejorado con la incorporación de trabajo y tecnología, garantizaría tanto la generación como la reproducción de beneficios.

En este proceso de construcción y percepción de representaciones respecto del territorio se revela que son las representaciones las que guían las estrategias y sirven de elemento valorizador y creador de una imagen que permite el posicionamiento de Tigre en el imaginario de inversores, turistas y público en general.

Ahora bien, resulta imprescindible evaluar y cuestionar los límites que posee esta estrategia informal en cuanto a su propia proyección y permanencia y respecto de sus implicancias para la construcción de un desarrollo sustentable. En este sentido, nos preguntamos si el desarrollo de estas estrategias puede ser el motor de un cambio estructural en la gestión urbana asociada, en base a criterios que tiendan a la equidad y a la preservación ecológica paralelamente a la eficiencia económica.

Esta estrategia competitiva desde el punto de vista territorial debería apuntar idealmente a construir un equilibrio dinámico entre el ámbito privado orientado a la eficiencia y el ámbito público orientado a la equidad y la preservación medioambiental, en función de generar beneficios mutuos. Sin embargo, la ecuación que podría medir este equilibrio propio de un desarrollo territorial estratégico(20), en el marco local no se pone en evidencia. Por el contrario, lo que se refleja es una tendencia a utilizar desde el ámbito público valores, representaciones y lógicas de acción que favorecen al menos en el corto plazo preferentemente a los agentes privados. Los beneficios que pudiera recibir la comunidad local a través de esta lógica de acción se reducen las externalidades que genera la actividad inmobiliaria.Las limitaciones de esta estrategia informal de transformación del se fundan en el carácter restringido que asumen respecto de la idea de desarrollo y de ambiente, pues el primero se circunscribe al desarrollo territorial residencial a través de la actividad inmobiliaria, mientras que el segundo se interpreta sólo como paisaje en función de la comercialización de los emprendimientos. El enfoque de desarrollo que adoptan como supuesto está basado en un reduccionismo que confunde desarrollo con crecimiento económico; y que torna frágil a esta estrategia ante un posible cambio de dirección en el mercado inmobiliario y en las tendencias de la economía global.. De este modo, permanece relegada una perspectiva y una lógica de actuación que contemple los ciclos de la naturaleza y la relación que la sociedad pudiera construir a partir de comprender y conocer los mismos.(21)

Por otro lado, los destinatarios de esta estrategia de transformación pertenecen a un sector social que en términos generales no es representativo del ámbito local, sino que apunta a la radicación de sectores de nivel socioeconómico alto y medio-alto . Esto conduce a la exclusión de la población de bajos recursos y los ocupantes gratuitos de tierra, que representan un importante porcentaje de población en el partido.

El desarrollo sustentable requiere de un Estado con capacidad reguladora que contemple estrategias de complementariedad entre la regulación pública y los mecanismos de mercado. En este sentido, las estrategias informales de gestión del territorio que hemos reseñado en Tigre, proporcionan un campo fértil para la innovación y permiten al mismo tiempo reveer las formas tradicionales de actuación y gestión pública del territorio, en pos de alternativas más eficaces y eficientes. De este modo, podrían resultar provechosas para potenciar los recursos y funciones de un Estado en crisis en todos sus niveles, pero que no delegue sus atribuciones ineludibles de construcción de un interés general para el conjunto de la ciudadanía. Esto podría llegar a concretarse si los agentes públicos ampliaran sus objetivos y sus lógicas de acción hacia un espectro amplio de actores que asegurara la equidad a través de la generación de estrategias complementarias a las planteadas. Mas allá de esta posibilidad deseable, todo depende de las configuraciones en las relaciones de poder y de la capacidad y competencias con que cuenten los agentes públicos para generar alternativas que apunten a un desarrollo sustentable en un contexto en el que, por ahora, prevalece la lógica de mercado.

 

Bibliografía

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-Weber, M (1984). Economía y Sociedad. ED. F.C.E. México.

 

Notas

1. En este punto no pretendemos hacer una referencia exhaustiva a las diversas lecturas que se generan respecto de estos procesos, sino que nos abocamos a destacar dos planteos recientes que se centran en el impacto de las transformaciones globales en las políticas urbanas: (Borja, J. y Castells, M.1997) y (Coraggio,J.1998).

2 A diferencia de una tradición que descansaba en la buena voluntad del sector privado "Las formas recientes o actuales de asociación (partenariat) suponen relaciones 'interactivas' cada vez más dinámicas entre los socios, donde los representantes locales van detenando un rol más activo" (Hamel, P. y Vaillancourt, J., 1996). La asociación público-privado funciona entonces en base a una complementariedad de competencias: el privado aporta sus competencias y capital económico, el ámbito público sus prerrogativas y garantías, mientras que la comunidad local constituye un mercado para todo tipo de empresas de bienes de consumo y de servicios y equipamiento urbano. Además, su eficacia depende de que se instaure en espacios especiales donde se generan, o es posible generar, rápidamente, beneficios para poder ser compartidos. (Ascher, F., 1993).

3. El carácter que asume el desempeño de un actor determinado que apunta a alcanzar un objetivo específico (Matus, C., 1993), en este caso, los involucrados en la gestión urbana local, puede categorizarse como informal, en la medida en que no resulta ni transparente, ni formalizado en mecanismos explícitos burocráticamente establecidos, ni tampoco guarda una relación directa con la tradición y las prácticas aceptadas como legítimas en el ámbito de la planificación. Resultan informales también, en cuanto a las modalidades de acción e intervención y en la estructura institucional, porque son contingentes y novedosas adaptaciones a un contexto cambiante e inédito.

4. Se entiende por territorio la extensión de tierra que depende de una jurisdicción determinando una zona de competencia calificada según una serie de atributos como superficie, forma y límites. En cambio, el suelo es uno de los soportes fundamentales de las actividades humanas quedando definido por el uso particular que una sociedad hace de él.

5. "Por lógica entendemos un conjunto de prácticas, conductas, formas institucionales, ideologías, que tienen funciones sociales y son definidas por intereses políticamente organizados. Los actores individuales no pueden ser concientes de esas lógicas." (Alford, R. y Friedland, R., 1991, pág.25).

6. En este sentido es correcto afirmar que los problemas ecológicos y ambientales reflejan disfunciones de carácter social y político (Guimaraes, 1994). Las condiciones de sustentabilidad, no se refieren exclusivamente al mantenimiento de los recursos naturales, ni a la regeneración o recuperación de los ecosistemas. Más allá de la perspectiva ambiental o ecológica, se plantea la sustentabilidad social y política, a partir de lo cual se incluyen como factores de sustentabilidad el nivel de vida de la población, el acceso a los servicios, la infraestructura comunitaria y finalmente su representación e incorporación en los procesos de desarrollo.

7. Cabe destacar que si bien los temas ambientales están instalados en la agenda de los administradores y responsables de políticas de las ciudades, esto no significa en todos los casos, una real toma de conciencia respecto del alcance de la problemática, ni una utilización de los instrumentos metodológicos que puedan resultar mas adecuados para implementar alternativas de gestión e intervención que contemplen un mejoramiento ambiental. En este contexto (Mab ICC, 1990), propone que los esfuerzos de investigación sean direccionados a partir de dos vías claramente definidas que se proponen como líneas innovadoras en relación a políticas públicas que alienten innovaciones sociales:

a) La vía científica corresponde a la comprensión de que las ciudades deben ser estudiadas según principios de ecología general y la contribución de las ciencias sociales.

b) La vía de aplicación que lleva a poner en escena a los partnership (nuevas formas de asociación entre la sociedad, el estado y el mercado) con las prácticas urbanas, las políticas ambientales e instituciones locales para diseñar alternativas de solución.

8. El ambiente no puede definirse en forma genérica sino que supone adoptar un nivel detallado que ermita establecer un conjunto bien definido de variables que interactúan directamente con el sistema humano, en un ambiente humano global "que no está reducido a lo biofísicoquímico, ni tampoco es sinónimo del concepto de naturaleza como se implica a menudo; parte del ambiente es construido por el hombre (por ej. edificios, máquinas, jardines, etc.) y parte del ambiente está constituido por otros hombres y otros sistemas humanos (el ambiente social). (Gallopín, G., 1982).

9. "En términos analíticos, un campo puede definirse como una red o configuraciones de relaciones

10.el productivo que distingue a Tigre como un partido de perfil industrial, diferenciándose de la marcada desindustrialización que sufriera el area metropolitana en la ultima década; el recreativo-deportivo, que representa el tradicional atractivo de la zona basado en la presencia de recursos fluviales que dan lugar a actividades naúticas; el turístico cuyo atractivo principal se encuentra en la zona central de Tigre y las islas del Delta, cuya actividad se encuentra revitalizada a raíz de la construcción de nuevos equipamientos en la zona. Finalmente el campo residencial ,que registra un marcado dinamismo particularmente en zonas no aptas tradicionalmente para la urbanización, desarrolladas en los últimos años por inversores inmobiliarios con el objeto de construír residencias permanentes(Barrios cerrados) destinadas a sectores medios y altos.

11. El análisis de estos procesos de articulación de intereses, representaciones y valoraciones respecto de los problemas territoriales se realiza a partir de una estrategia cualitativa de investigación orientada por un proceso de construcción del conocimiento de carácter predominantemente inductivo. Es a partir de la información que suministra la misma realidad desde la cual se van generando hipótesis explicativas que no pretenden extraer conclusiones generales estadísticamente fundadas, sino generar teoría de acuerdo a las particularidades que presenta el objeto de estudio (Glaser, B. y Strauss, A., 1962). La metodología utilizada se centró en la realización de varias entrevistas no-directivas a informantes claves representativos de cada uno de los actores fundamentales distinguidos en el campo residencial, complementadas con ejercicios de observación participante y no participante en el territorio.

12. "En el área de mayor concentación de urbanizaciones privadas los flujos económicos adquieren una particular dinámica territorial, donde en principio se destacan tres procesos: el primero, de carácter inmobiliario, a partir de la revalorización del suelo urbano; el segundo, la generación de una novedosa demanda de bienes y servicios de alta calidad, y el tercero, la creación de empleos." (Suárez, 1997, pág.33)

13. En la zona hay 51 barrios privados en construcción y una oferta de 6000 lotes de 600 a 1.800 metros cuadrados en oferta. Los precios varían de 40 a 200 dólares el metro cuadrado.

14. Teniendo en cuenta que el partido de Tigre cuenta con un importante porcentaje de población marginal con necesidades basicas insatisfechas 25,.3%(Indec; Censo Nacional de Población y Vivienda 1991) localizada preferentemente en las zonas aledañas al Reconquista, en zonas inundables o de escasa consolidación, cuyas condiciones de vida presentan niveles críticos.

15. En cuanto a la prestación de servicios Tigre se halla por debajo del promedio del área metropolitana en lo que hace al acceso de las redes públicas: sólo un 24% está conectado a la red de agua corriente y sólo un 3,5% accede a la red de gas.

16. Declara que el desarrollo inmobiliario que alcanzará hasta el propio Delta "no quebrará la armonía de los ríos" y por otro alude a lugares como Miami o Fort Lauderdale, expresando su voluntad de tener un Delta con similares características.

17. Durante la entrevista realizada a personal directivo de esta empresa se manifestó claramente esta dirección: "no esperamos nada del municipio, porque con sus escasos recursos y personal no sólo no planifica ni controla, sino que tampoco hace de negociador y permanece a la espera de que los mismos privados encaren sus acuerdos y ofrezcan las posibles soluciones. Lo único que buscamos del municipio es un apoyo a nuestra gestión".

18. En este punto retomamos las clásicas formulaciones de Weber, 1984.

19. "el proyecto no considera parte de la cuenca a los dos últimos brazos en que se divide el río, sino que culmina en el desastroso Canal Aliviador, por donde pretenden derivar el mayor caudal posible." Entrevista con la Sra. Sánchez Aizcorbe, presidenta de la fundación.

20. "...Se le puede adjudicar al desarrollo estratégico otro carácter ser una vía de respuesta a cómo hacer compatibles los beneficios globales con los beneficios sociales." (Hernández Morales, J.,1995).

21. Esta ausencia de representaciones de la naturaleza más allá de su valor paisajístico y de mercado se evidencia en el nivel institucional en la inexistencia de un ámbito que se dedique al menos a uno de los problemas cruciales del partido, como es el control y prevención de inundaciones.

 

   

 

    
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